Hace algunos días leía una participación efusiva de un Secretario de Educación al encabezar los trabajos del colegiado de autoridades educativas para analizar los resultados de del ciclo escolar 2023-2024, donde expresaba que “el interés de la gobernadora del estado es mejorar los niveles educativos de la entidad para ofrecer a la niñas y niños una educación de calidad que les permita ser más competitivos”.
Lo que llamó la atención en especial fue, que como responsable de la educación en la entidad, señala que se impulsa en el estado una “profunda Revolución Educativa”, como docente, al escuchar esa expresión me pregunte ¿Dónde se está haciendo esa profunda revolución educativa? ¿Cómo se esta haciendo? ¿Quiénes participan?, ¿Dónde que no se ve en lo hechos?, etc. porque las “cosas” en las escuelas y en las áreas administrativas de la educación todo “sigue igual”, estas y otras reflexiones sin respuestas, o será que la “profunda revolución educativa” solo está en los mensajes de los funcionarios políticos que lo menos que les interesa es la educación.
Para contestar a mis reflexiones, indagué en el Programa del Sector Educativo 2021-2027 en la entidad, que igual considero que solo se elabora desde un escritorio para cumplir con un marco jurídico y nada refleja de la realidad que se busca atender. En este programa cito que solo existe una mención al concepto de revolución educativa y es por parte de la gobernadora de la entidad a la cual dice: “ mi gobierno impulsa y promueve la Revolución Educativa, que tiene como principal objetivo diseñar e implementar políticas y estrategias que incidan en formar a nuestra niñez y juventud bajo un enfoque que fortalezcan habilidades, aptitudes, destrezas y competencias para encarar con éxito los desafíos de nuestra entidad, nuestra patria y del mundo contemporáneo” , mis dudas siguen aun con los discursos políticos.
¿Qué tipo de revolución educativa se plantea en México? ¿Revolución, transformación del sistema educativo o parcheo acomodado a las exigencias de los ciclos y alternancias políticas, de la presión de los distintos colectivos afectados? ¿Revolución o reforma educativa?
No podemos ni debemos quedarnos con los mensajes de funcionarios políticos que responden a un grupo de interés por el poder, habrá que profundizar en la reflexión de los conceptos desde quien está en las aulas a frente de los alumnos, de quienes están dirigiendo las escuelas, quienes supervisan y acompañan a las escuelas y quienes están en las unidades administrativas del sistema educativo nacional. Habrá que ver la transformación educativa de abajo hacia arriba y superar la visión de arriba hacia abajo.
Considero que para que la revolución educativa sea una realidad, habrá que tener claridad de las interrogantes planteadas, además de que es fundamental estar cerca del docente, cumplir lo que siempre se pregona y se difunde, pero nunca se cumple. La revolución educativa se impulsará y sostendrá desde las aulas. los actores por excelencia para llevar a cabo la revolución educativa son el magisterio, que muchas veces son tomados en cuenta para hacer ver un bonito escenario y tomarse la foto para publicarla en las plataformas sociales.
La administración educativa debe hacer a un lado la simulación, hacer a un lado la obsesión por el control administrativo de las y los docentes y, articular las acciones en marcha, hasta ahora dispersas mejorando las condiciones laborales y las condiciones de infraestructura física y tecnológica de las escuelas.

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